Autor:
Anónimo.
Título: POR TELÉFONO.
LA TUNA ESCOLAR
SALMANTINA EN CÁCERES.
Publicación:
Museo Internacional del Estudiante, 2009.
Ver. original:
La Gaceta Regional.
Fecha:
Viernes, 20 de febrero de 1925,
p. 6.
Los estudiantes salmantinos estuvieron ayer, a las cinco de
la tarde, en el cuartel de la Infanta Isabel, donde fueron recibidos
por el coronel don Nicolás Rodríguez Arias y los jefes y oficiales
del regimiento.
En las puertas del cuartel se había congregado un
numeroso público, que acompañó a los estudiantes en sus paseos por
las calles.
En la de Alfonso XIII era tanta la aglomeración,
que difícilmente pudo pasar la estudiantina.
A las siete de la noche llegó ayer, ante el
palacio de los señores de López Montenegro, la Tuna Escolar
salmantina, para ser recibida por sus madrinas, las bellísimas
señoritas Concha Cabrera, Dolores Muro, Joaquina López Montenegro
y Pilar Gimeno.
En uno de los magníficos salones, se había
congregado lo más selecto de la sociedad cacereña, para saludar a
los simpáticos huéspedes.
Las señoras de López Montenegro hicieron los
honores con su exquisita amabilidad de siempre. Con las madrinas de
la Tuna estaban sus amigas.
Entre los señores jóvenes que había en la casa,
se encontraban los estudiantes cacereños que cursan carreras de
Universidad.
La Tuna, después del permiso de ritual, penetró
en los salones tocando el pasacalle «¡Viva la Tuna!».
Los estudiantes fueron recibidos con grandes
aplausos.
La Tuna dio un concierto, interpretando las más
escogidas obras de su repertorio.
En los comedores del palacio fueron obsequiados
todos los concurrentes con un espléndido té, servido a la
americana.
Las muchachas, con gran gentileza, servían a los
estudiantes, estando éstos verdaderamente encantados del cordial
recibimiento.
Llamó mucho la atención la bandera de la Tuna,
que lleva bordado en plata y oro el antiguo escudo de la Universidad
Pontificia Salmantina.
Después del té, la Tuna tocó la jota, que hubo
de repetirse, a ruego de todos.
A las nueve de la noche abandonaron los
estudiantes el palacio de los señores López de Montenegro, dando
vivas a las muchachas cacereñas y a sus madrinas, y siendo
contestados con vivas a Salamanca y atronadores aplausos.
La fiesta de anoche quedará imborrable en los
estudiantes salmantinos.
De regreso de la fiesta detallada anteriormente,
la estudiantina, al pasar por el domicilio de una de sus madrinas,
Conchita Cabrera, cumplió la acostumbrada cortesía de detenerse,
tocando un pasacalle.
Siguió después hasta el café Santa Catalina,
donde Felipe Montalbán les obsequió con un «cóctel» de honor.
Antes de las once de la noche, el salón de baile
del Círculo de la Concordia, se veía animadísimo, habiéndose reunido
bellísimas señoritas, muchas de ellas ataviadas con pañuelos de,
Manila.
La Tuna, presidida por la directiva del Círculo,
entró hasta el salón, donde dio un concierto.
A los pocos momentos, se anunció la llegada de
sus madrinas.
Los estudiantes formaron en dos filas y Dolores
Muro, Joaquina López Montenegro, Pilar Gimeno y Conchita Cabrera,
elegantísimas con toilettes de sociedad, penetraron en el salón,
acompañadas por el presidente de la Tuna y los postulantes, entre
las alegres notas de «¡Viva la Tuna»! y los vivas que los escolares
dieron a sus madrinas bonitas.
Después, los «tunos» abandonaron las capas e
instrumentos y se dedicaron al fox-trot, reinando gran alegría y
cordialidad.
A las once de la mañana estuvo la Estudiantina en
el instituto Nacional de Segunda Enseñanza.
Los escolares fueron recibidos por director,
señor Silva, claustro de profesores y alumnos.
En la dirección fueron obsequiados con pastas,
licores y habanos, más un donativo en metálico que entregó el señor
Silva al presidente de la Tuna.
A continuación dieron un concierto en el patio,
siendo muy aplaudidos.
En las Escuelas
normales
Desde el Instituto se dirigieron los estudiantes
a la Escuela Normal de Maestros y después a la de Maestras.
Los directores de ambas y el profesorado,
recibieron a la Tuna salmantina, entregándoles donativos en
metálico.
Cerca de la una, llegó a la Diputación la
Estudiantina.
En el salón de actos, fue recibida por el
presidente señor López Montenegro, con una comisión de diputados y
el secretario señor Villegas.
Después de afectuosos saludos, la Tuna interpretó
algunas composiciones, siendo obsequiados espléndidamente con
licores, pastas y habanos, además de un donativo en metálico.
El gobernador civil, señor García Crespo, acudió
unos momentos a saludar a los estudiantes, tomando con ellos unas
copas de Jerez.
Al salir de la Diputación, la Tuna se detuvo unos
momentos bajo los balcones de su madrina Pilar Gimeno, marchando,
después, al Colegio de los Padres Franciscanos, donde dieron otro
concierto, siendo obsequiados también con licores y pastas.
Fue un buen rato para los alumnos del Colegio,
que recibieron con aplausos a sus compañeros universitarios.
Por la tarde, dio serenatas a las señoritas
Asunción Muñoz Higuero, Niní y Julita Higuero, Isabel Manzano y
Lolita Sánchez Torres.
También estuvo en las Hermanitas de los Pobres.
A las seis y media, comenzó, en el Cinema Gabriel
y Galán, la velada de la Tuna, que resultó brillantísima.
Las localidades se habían agotado desde el día
anterior.