Autor:
Anónimo.
Título: LA LLEGADA DE LA TUNA ESCOLAR.
Publicación:
Museo Internacional del Estudiante, 2009.
Ver. original:
La Gaceta Regional.
Fecha:
Martes, 23 de febrero de 1926,
p. 2.
Hablando con su
presidente
A las nueve menos
cuarto de la mañana de hoy llegó a esta ciudad la Tuna Escolar
Salmantina, que tantos triunfos ha conseguido en cuantas ciudades
han visitado.
En la estación les
esperaban sus familiares y gran número de estudiantes que vitorearon
entusiásticamente a los tunos.
A seguida, y entre
las aclamaciones del público, los tunos organizaron la entrada en la
ciudad.
El sonido de los
instrumentos casi quedaba apagado por los aplausos.
Su primera visita
fue al palacio municipal; desde aquí se dirigieron al Gobierno
civil.
Distribuidos en el
patio del Gobierno los tunos, interpretaron una bonita pieza
musical.
Nuestra primera
autoridad civil, lleno del entusiasmo de la gente moza, sale a uno
de los balcones y contestando a los vivas de los tunos corresponde
con otros vítores a la Tuna Escolar y a los estudiantes de
Salamanca.
Se repiten vivas a
la Tuna, a la Universidad, a Salamanca, al gobernador, a los
estudiantes.
Continúan los tunos
sus visitas a los centros docentes: Universidad, Instituto general y
Técnico y Facultad de Medicina, regresando a la Universidad, donde
después de hacer entrega de la bandera, se disuelven a las diez y
media de la mañana.
Lo que nos dice el
presidente
Juzgando un deber
en nosotros el dar al pueblo de Salamanca una detallada información
de la excursión realizada por la Tuna Escolar Salmantina y con el
fin de que el pueblo juzgue el proceder de los «tunos», que han
dejado a nuestra Universidad a la altura que le corresponde, y el
del que fue su cronista el señor Sánchez Rojas, hemos solicitado una
entrevista con su presidente don Natalio Sánchez, alumno de cuarto
curso de la Facultad de Medicina.
Con la amabilidad
en él característica, el joven y aventajado estudiante don Natalio
Sánchez nos recibe en su cuarto del Hotel Español.
Después de frases
elogiosas para las autoridades salmantinas y para todas aquellas de
las ciudades que han visitado, el señor Sánchez nos relata el viaje
de esta forma:
– El día 6 salimos
para Medina del Campo, en cuya ciudad nos tributaron grandioso
recibimiento. En la madrugada del siguiente día partimos para
Burgos, donde a una salmantina, a una verdadera charra, la señorita
Plaza, hija del que fue director del Banco de España en esta ciudad,
le cupo la honra de ser nuestra madrina; excuso decirle nuestro
contento, cuando en Burgos estuvimos dos días llenos de honores y
agasajos, celebrándose dos bailes en el Casino en nuestro honor.
De esta ciudad nos
trasladamos a Vitoria. Después de los conciertos a las autoridades,
organizamos una velada en el Teatro Príncipe, agotándose las
localidades.
Continuamos en
nuestro viaje a San Sebastián; aquí, agasajados por todos, dimos
diversos conciertos, uno en el Continental, un te en el Majestic
Palace, en honor de nuestras madrinas, y a su vez organizaron un
animado baile en nuestro honor. En San Sebastián estuvimos los tres
días de Carnaval.
Estando en esta
provincia – continúa diciéndonos don Natalio Sánchez – recibimos un
ofrecimiento de Biarritz para dar un concierto en el Casino
Municipal, por el que percibiríamos 8.500 francos. No lo pudimos
aceptar por no tener libre la fecha que nos proponían.
Teniendo libre un
día, el señor Sánchez Rojas nos propuso ir a Eibar, diciéndonos que
era digno de verse. Aceptamos la proposición del entonces nuestro
cronista, y él marcha a organizar nuestra ida a Eibar.
El recibimiento que
nos tributaron no pudo ser más grandioso; cuatro mil o cinco mil
almas nos esperaban en la estación. Después de dar un concierto en
el Ayuntamiento, Sánchez Rojas nos llevó a la Casa del Pueblo.
Pronunciaron
discursos el presidente de la Federación y Sánchez Rojas. Este, en
su discurso, se metió en política. Entonces le llamé la atención,
pues como escolares y no como políticos, verificamos la excursión.
Al día siguiente dimos una velada en honor de la madrina. En dicha
velada hube de llamar nuevamente la atención a Sánchez Rojas, pero
éste continuó hablando de política, claro está que haciendo la
salvedad que hablaba por él y no por la Tuna. Al despedirse de
Eibar, se dieron vivas a Salamanca y a la Tuna y otros varios.
A las ocho de la
mañana salimos para Bilbao. Teníamos anunciado un concierto en el
teatro Buenos Aires, que no se celebró por recibir orden del
gobernador que había que disolver la Tuna y regresar en grupos a
Salamanca.
Me extrañé de esta
orden, y visitamos al gobernador y al alcalde, a quienes manifesté
éramos ajenos a cuanto el señor Sánchez Rojas había dicho en Eibar,
amparándose en la Tuna. Por la noche recibimos contraorden, de que
podíamos continuar la excursión – a excepción de Rojas, que dejaba
de ser nuestro cronista y salió para Vitoria, y después a Huesca,
donde en la actualidad se encuentra.
Quedó, pues,
demostrado que no éramos solidarios de lo dicho por Rojas, y como
estudiantes de Salamanca, dejamos a nuestra gloriosa Universidad a
la altura que le correspondía.
En Bilbao dimos un
concierto en el Sitio y otro en la Radio-Vizcaya, desde donde
anunciábamos a Salamanca nuestro regreso.
Desde luego,
termina diciéndonos el señor Sánchez, puede decirse que la Tuna en
su excursión no ha carecido de nada, pues incluso el viaje de
regreso ha sido pagado por fondos de la misma.
Hasta aquí nuestra
conversación con el presidente de la Tuna. Reciban todos los que a
ella pertenecen nuestro saludo de bien venida.