Autor:
Anónimo.
Título: LA VELADA DE ANOCHE EN EL BRETÓN.
Publicación:
Museo Internacional del Estudiante, 2009.
Ver. original:
La Gaceta Regional.
Fecha:
Martes, 17 de marzo de 1925,
p. 1.
Organizada por los
Estudiantes Católicos de bachillerato, se celebró anoche, en el
teatro Bretón, una velada literario-musical, cuyo éxito supera a los
más altos elogios que pudiéramos hacer.
Comenzó con la
ejecución por la Tuna Escolar de las piezas «Viva la Tuna», de G.
Bernalt; «Guajiras populares», de E. Fuentes; «Serenata» de Pacheco,
y la inspirada «Jota» de Valverde. Los tunos, dirigidos por el
maestro Bernalt, ejecutaron las referidas piezas musicales con la
maestría que saben hacerlo y que es tan conocida por nuestro
público.
Después habló el
alumno de Medicina y presidente de la Federación don Julián Adrián
Sánchez. Anunció los asuntos que han de tratarse en el próximo acto
escolar, que tendrá lugar en el Paraninfo de la Universidad
entonando un himno a la Universidad salmantina, española por
antonomasia y afirmó que los Estudiantes Católicos se han impuesto
la misión de laborar por el resurgimiento de esta Universidad que
tantos días de gloria dio a España.
Acto seguido, el
señor Ronco, ostentando la clásica capa escolar, interpretó el
monólogo titulado «El idioma castellano», dicho con mucha soltura y
serenidad.
Por fin de fiesta
se puso en escena la comedia de Pablo Parellada («Melitón
González»), que lleva por título «En un lugar de la Mancha», en cuya
interpretación se distinguieron las señoritas Calvo y Pérez y el
señor Pérez, que bordó su papel de Iparraguirre, admirablemente
caracterizado.
Las señoritas Uría,
Fraile y Rodríguez merecieron aplausos por su labor. Muy bien, el
señor Prieto Calvo y contribuyendo a la buena impresión del conjunto
los señores Angoso, Mirat, Encinas y Gutiérrez.
Actuaron de
apuntadores los señores Esperabé y Martín.
Entre los
distinguidos concurrentes a la velada, recordamos al rector de la
Universidad don Enrique Eaperabé y señora, al gobernador civil,
señores de Fernández Dans, señoritas de Téllez de Meneses, Moro,
Olmo, Serviá, Verdú, Heredia, Anta, Zaballa, Roca, Paniagua y
Ledesma (Manolita).
Varias plateas
estaban ocupadas por los estudiantes de la Tuna y otra por las
madrinas de la Tuna de la Federación, señoritas Carmen Mirat,
Modesta Giménez, Lola Eaperabé y Gonzalita García Delgado,
acompañadas por varios pollos distinguidos de nuestra sociedad, que,
al lado de las bellas, se entregaban a la dulce tarea de olvidar los
comentarios a Digesto y las aponeurosis abdominales.
¡Ah! Se me olvidaba
que Loreto Prado, Enrique Chicote, Melgares y otros elementos de su
compañía, recibían lecciones de interpretación dramática en una
platea.
En fin, nuestra
enhorabuena a los organizadores y elementos que tomaron parte en la
velada. Lo que hace falta son funciones como ésta, en que la gracia
y el arte derrochados a manos llenas, sacudan el aburrimiento
soporífero de esta vetusta si universitaria urbe.