Autor:
5.
Título: LAS MADRINAS DE LA TUNA.
Publicación:
Museo Internacional del Estudiante, 2009.
Ver. original:
La Gaceta Regional.
Fecha:
Miércoles, 20 de enero de 1926,
p. 6.
[...]
Hace unos días uno de nuestros compañeros
sostenía una conversación por teléfono con el presidente de la Tuna
Escolar Salmantina; facilitaba cosas noticiables, tales como que
había sido nombrado presidente honorario el príncipe de Asturias,
que quería que acompañara a la Tuna en su excursión un catedrático,
poblaciones que se proponían visitar, etc., etc.
Y cuando llegaba al
punto más delicado, o sea el nombramiento de madrinas, el presidente
guardaba silencio y prometía para más adelante darnos los nombres.
Sin embargo, cuando
abandonábamos la redacción nos enteramos de quiénes eran tres de las
madrinas de la Tuna. Y en verdad, hemos de confesar que estos
pícaros tunos han tenido gran acierto al nombrar a tres
encantadoras muchachas que a su belleza unen una gran distinción y
elegancia.
Prometí no dar sus
nombres todavía y he cumplido mi palabra, pero no sabe el inocente
comunicante que no hace falta citar nombres para saber a quién nos
referimos.
Una de las
madrinas, es hija de una ilustre personalidad salmantina,
catedrático de la Facultad de Derecho, que habita en la calle de
Toro, frente al Banco de España; ya veo a un impaciente lector que
pregunta ¿pero cuál de las dos hermanas? y para que no tenga ya duda
alguna, le diré que nos referimos a la más alta de las dos hermanas.
Una amiguita de la
anterior, es otra de las madrinas. Es asidua concurrente al teatro
Liceo, donde ocupa una platea; en la actualidad vive en la calle
Pérez Pujol, pero muy en breve trasladará su residencia a un
magnífico edificio recientemente construido en la plazuela del
teatro citado, es hija de persona muy competente en negocios
financieros... Y ¿para qué seguir?
La tercera madrina:
su nombre, cumpliendo la palabra que hemos dado, no lo diremos hoy,
pero sí haremos notar que apareció ayer en los Ecos de Sociedad,
cuando dábamos cuenta de su regreso de Francia, donde ha pasado unos
días en compañía de su padre, conocido industrial de esta plaza;
tiene fijada su residencia en la última casa de la calle de San
Pablo.
¡Está claro! Yo
creo que sí.
Falta todavía otra
madrina, los escolares discutían anoche si darían el golpe en la
calle de Toro o en otra calle no menos céntrica... y discutiendo los
dejamos.
5